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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Sarah Corona Berkin (coord.) <i>Pura Imagen</i></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Adrien Charlois Allende</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico: Conaculta, 2012</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Universidad de Guadalajara</i></font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los libros como <i>Pura imagen</i>, que en una sola publicaci&oacute;n recopilan una multiplicidad de proyectos, no suelen ser f&aacute;ciles de leer, de resumir, y mucho menos de tratar de interpretar. En este tipo de trabajos se puede caer en el peligro de mirar s&oacute;lo una acumulaci&oacute;n de ideas inconexas. Sin embargo, si se hacen bien, como es el caso, hay una reflexi&oacute;n com&uacute;n detr&aacute;s. Si existe coordinaci&oacute;n m&aacute;s que compilaci&oacute;n, los resultados pueden ser muy fruct&iacute;feros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como digo, <i>Pura Imagen</i> es uno de estos casos. Pero lo mismo que lo vuelve un ejercicio positivo de colaboraci&oacute;n acad&eacute;mica, plantea a los lectores un reto de reconstrucci&oacute;n, de comprensi&oacute;n y de di&aacute;logo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por eso es necesario tratar de trascender las distintas unidades que lo componen para encontrar en ellas los hilos narrativos que las articulan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando este tipo de textos interpelan con s&oacute;lo palabras se habla de dificultades particulares, pero cuando esas palabras buscan entablar un di&aacute;logo con im&aacute;genes, es necesario entonces afinar la vista, la raz&oacute;n y la sensibilidad propias del an&aacute;lisis de este tipo de objetos de estudios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior me llev&oacute; a pensar seriamente en la forma m&aacute;s adecuada de rese&ntilde;ar el libro. En un principio pens&eacute; s&oacute;lo en detenerme a hablar de cada uno de los art&iacute;culos, pero me di cuenta de que esa estrategia, aparte de ociosa, ser&iacute;a poco fruct&iacute;fera. Las unidades por s&iacute; solas no hablan m&aacute;s que de las unidades en s&iacute; mismas; de los objetos, de los problemas, de las preguntas o de las estrategias metodol&oacute;gicas de las que surge el an&aacute;lisis. Pero si se avanza en la lectura da cuenta de que la totalidad nos dice algo. Aparecen entonces ciertos ejes que articulan los esfuerzos individuales en una gran explicaci&oacute;n de la imagen y c&oacute;mo puede ser observada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo anterior, decid&iacute; dividir mi texto en dos partes. La primera, la formal, hablar&aacute; de las unidades, de los textos que componen <i>Pura imagen</i>. En este apartado describir&eacute; la divisi&oacute;n de los art&iacute;culos en las tres metaorientaciones que integran la estructura del libro: "Etiquetar", "Narrar", "Rehacer".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda parte estar&aacute; destinada m&aacute;s bien a buscar esos ejes que le dan sentido a la compilaci&oacute;n. A trav&eacute;s de supuestos expl&iacute;citos e impl&iacute;citos en los textos, podr&aacute;n encontrarse los hilos que tejen el an&aacute;lisis de la imagen. Esto permitir&aacute; entender desde d&oacute;nde se ve la imagen y c&oacute;mo se comprende, a pesar de los m&uacute;ltiples objetos de an&aacute;lisis.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La forma</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Pura imagen</i> tiene 12 textos de autores de diversas procedencias acad&eacute;micas, institucionales y disciplinarias, coordinados por Sarah Corona Berkin. En el libro se encuentran trabajos que hablan de realidades locales, nacionales e internacionales, confirmando que la imagen, y su an&aacute;lisis, es un objeto que puede ser visto desde diferentes contextos sociales con herramientas metodol&oacute;gico&#45;conceptuales generales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero m&aacute;s importante que lo anterior es entender que el an&aacute;lisis de lo visual no comprende de disciplinas. Los textos presentes en el libro hablan de la imagen en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos, culturales, hist&oacute;ricos, antropol&oacute;gicos, etc. Todos ellos abarcando lugares comunes en su observaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer apartado del libro, "Etiquetar", se compone de cinco textos escritos por Carlos Barba, Sarah Corona, Gabriela Bautista, Myriam Rebeca P&eacute;rez y Arturo Camacho. El t&iacute;tulo del apartado proporciona un indicio de la raz&oacute;n de la conjunci&oacute;n de los trabajos: la imagen como instrumento de poder. Desde este eje, los autores abordan el an&aacute;lisis de elementos visuales que construyen al sujeto a trav&eacute;s de narrativas de significaci&oacute;n que denotan, m&aacute;s que al otro representado, a aqu&eacute;l que lo representa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Carlos Barba recurre a los spots de la Secretar&iacute;a de Desarrollo Social como objeto para entender la forma en que el Gobierno Federal construye un discurso particular, en el cual se pretende legitimar al Estado a trav&eacute;s de la neutralizaci&oacute;n de los peligros inherentes a la pobreza. Plantea que la construcci&oacute;n visual del fen&oacute;meno no va dirigida al sujeto involucrado, sino a aquellos que ven en &eacute;l la posibilidad de romper con el estatus de inestabilidad, funcionando como pacificador de conciencias y a la vez como autoelogio pol&iacute;tico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De premisas similares parte Sarah Corona para invitar a ver la manera en que se etiqueta al otro ind&iacute;gena. Entendiendo la fotograf&iacute;a como forma de normar a trav&eacute;s de la met&aacute;fora de la realidad, la autora recupera im&aacute;genes de ind&iacute;genas de distintas temporalidades para mostrar c&oacute;mo han sido construidos visualmente. De esta manera descubre ejes de una narrativa constante que construye al otro justificando su marginaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gabriela Bautista retoma un tipo de imagen m&aacute;s com&uacute;n, ligada a la industria de "la verdad", la de la prensa. Entendiendo la importancia en la "informaci&oacute;n" de dimensiones industriales y pol&iacute;ticas, analiza la construcci&oacute;n visual de los manifestantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, en el momento de los enfrentamientos con la PFP en 2006, a trav&eacute;s de tres peri&oacute;dicos: <i>El Universal, Reforma y La Jornada</i>. Las particularidades de la industria informativa evidencian que en la forma de etiquetar al sujeto hay poderes que trascienden el del ojo fotogr&aacute;fico, a partir de ah&iacute; la "realidad" se torna un juego de inclusi&oacute;n&#45;exclusi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto educativo intercultural y sus im&aacute;genes es el objeto de an&aacute;lisis de Myriam Rebeca P&eacute;rez. Asumiendo estos manuales como modelo educativo intercultural, la autora se pregunta por el rol que juegan sus ilustraciones en la poblaci&oacute;n escolar. Desde ah&iacute; plantea la inexistencia de un discurso &uacute;nico sobre la interculturalidad. &Eacute;ste ha sido construido iconogr&aacute;ficamente desde distintas oposiciones que sit&uacute;an al centro conceptos fundantes de lo diverso, tales como la mexicanidad, lo ind&iacute;gena, lo mestizo, etc. De igual manera que en los textos anteriores, la autora se da cuenta de que lo que la imagen narra lo antecede. El significado de lo diverso se estructura socialmente desde instituciones que terminan por discriminar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, Arturo Camacho invita a revisar un tipo particular de imagen pict&oacute;rica, propia del siglo XIX, la del patricio. Centr&aacute;ndose en la iconograf&iacute;a de Prisciliano S&aacute;nchez a trav&eacute;s de dos retratos, el autor da cuenta de la forma en que la constituci&oacute;n de la imagen hist&oacute;rica est&aacute; permanentemente ligada a la construcci&oacute;n de la memoria social. En este caso a la del personaje como gobernante a la vez que como ciudadano. Entonces, m&aacute;s que la representaci&oacute;n de una persona, tenemos en estos ejemplos la constituci&oacute;n metaf&oacute;rica de los valores propios de lo nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "Narrar", el segundo apartado de <i>Pura imagen</i>, encontramos tres textos de Agust&iacute;n Vaca, Mar&iacute;a Alicia Peredo y Patricia Torres San Mart&iacute;n. Estos trabajos permiten observar las maneras en que, desde la narraci&oacute;n ficcional, se construyen sujetos colectivos: en este caso, las mujeres. En los tres textos, sin embargo, se detecta la necesidad de resituar este trabajo narrativo en una dimensi&oacute;n particular, la de las industrias culturales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido Agust&iacute;n Vaca usa dos telenovelas, <i>Mar&iacute;a Mercedes</i> (1992) y <i>Rub&iacute;</i> (2004), como productos de la industria cultural nacional de indudable influencia social que permiten observar, a trav&eacute;s de un an&aacute;lisis de contenido, la construcci&oacute;n medi&aacute;tica de la mujer. La revisi&oacute;n minuciosa del material permite al autor descubrir que, al igual que en otros casos, la forma en que se representa a la mujer en la telenovela tiene m&aacute;s que ver con formas de normar socialmente el deber ser femenino. El di&aacute;logo que establece la telenovela, m&aacute;s que con las audiencias es, para el autor, con formas discursivas de las propias instituciones medi&aacute;ticas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mar&iacute;a Alicia Peredo toma como material de an&aacute;lisis otro producto medi&aacute;tico, las revistas femeninas. Centrando su atenci&oacute;n en las representaciones de pr&aacute;cticas de lectura transmitidas a trav&eacute;s de sus im&aacute;genes. En <i>Cosmopolitan</i>, <i>15 a 20</i> y <i>T&uacute; internacional</i>, descubre que la representaci&oacute;n de la lectura tiene que ver con los valores de mercado de las propias publicaciones. En este sentido se promueve la satisfacci&oacute;n de toda aspiraci&oacute;n femenina (educativa, sentimental, sexual, etc.) a trav&eacute;s de la lectura, pero de la lectura que implica a los propios medios desde los cuales se construye esa imagen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para cerrar el apartado, Patricia Torres trata de encontrar la manera en que el cine mexicano de los a&ntilde;os cuarenta y cincuenta traslad&oacute; representaciones de mujer del cine hollywoodense a las matrices narrativas nacionales, en espec&iacute;fico a la <i>femme fatale</i>, en el marco del discurso modernizador de la &eacute;poca. Esta imagen de mujer creada en otro contexto cultural, se adapt&oacute; al ideario cinematogr&aacute;fico mexicano en el &aacute;nimo de contrarrestar las representaciones tradicionalistas, hasta el momento imperantes. En ejemplos como <i>La devoradora</i> y <i>La diosa arrodillada</i>, Patricia Torres ubica el paso de un cine rural y patriarcal a otro urbano. En &eacute;ste, la mujer fatal pone en jaque el poder masculino tradicional. Sin embargo la met&aacute;fora final, parecido al caso de las telenovelas presentadas por Agust&iacute;n Vaca, propone que ese rompimiento del orden debe recibir un castigo, la muerte. As&iacute;, nos encontramos con que la imagen liberadora inicial se vuelve una advertencia que intenta regular el comportamiento femenino.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, el tercer apartado titulado "Rehacer" se compone de cuatro textos, a cargo de Zeyda Rodr&iacute;guez, Ren&eacute;e de la Torre, Rogelio Marcial y Olaf Kaltmeier. Este tercer grupo pone &eacute;nfasis en el sujeto productor de discurso ic&oacute;nico. Ya sea por producci&oacute;n o apropiaci&oacute;n y resignificaci&oacute;n, estos sujetos construyen sus propias narrativas en y sobre su propio transitar cotidiano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, Zeyda Rodr&iacute;guez recupera del caj&oacute;n de la historia familiar tarjetas postales con fotograf&iacute;as femeninas de la primera mitad del siglo xx. A partir de &eacute;stas, un an&aacute;lisis iconogr&aacute;fico y de discurso le permite descubrir, no s&oacute;lo las formas de representaci&oacute;n sobre la feminidad dominantes, sino las maneras de relaci&oacute;n afectiva imperante en el mundo privado de las relaciones epistolares. As&iacute;, la autora plantea la existencia de una doble funcionalidad en las postales, en un primer momento el uso de una est&eacute;tica femenina que por adscripci&oacute;n reproduce estereotipos y, en un segundo, la posibilidad de entablar relaciones sociales cotidianas de manera m&aacute;s "viva y espont&aacute;nea".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ren&eacute;e de la Torre, analiza el formato fotogr&aacute;fico como posibilidad de transmisi&oacute;n de memoria hist&oacute;rica a trav&eacute;s de lenguajes sencillos y de f&aacute;cil interpretaci&oacute;n. Desde esta perspectiva, pone a la imagen al centro de la invenci&oacute;n de la tradici&oacute;n azteca en las est&eacute;ticas y narrativas de las danzas rituales conchero&#45;aztecas. Utilizando como fuente de autoridad la colecci&oacute;n fotogr&aacute;fica y la reconstrucci&oacute;n cronol&oacute;gica de uno de los creadores de la "aztequidad", el danzante Manuel Pineda, as&iacute; como otras fuentes ic&oacute;nogr&aacute;ficas, de la Torre descubre las fases por las cuales pas&oacute; la danza conchera en su transformaci&oacute;n en azteca a trav&eacute;s de la reinvenci&oacute;n de la tradici&oacute;n y de su espectacularizaci&oacute;n en la relaci&oacute;n con las industrias culturales dominantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, Rogelio Marcial analiza la resignificaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico urbano por parte de distintos grupos de j&oacute;venes a trav&eacute;s de la expresi&oacute;n gr&aacute;fica del grafiti. Entendiendo que la lectura de estos trazos muestra distintas formas de entender el mundo y la realidad, en relaci&oacute;n con los contextos de producci&oacute;n. Marcial encuentra en las expresiones de grupos de cholos y taggers formas distintas de manifestar el desacuerdo con las condiciones sociales, culturales y pol&iacute;ticas, imperantes en los contextos urbanos actuales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente Olaf Kaltmeier analiza a trav&eacute;s de los ejes conceptuales de espacio e imagen, dos pinturas que tematizan de manera distinta el paisaje ecuatoriano y la pertenencia a la naci&oacute;n. Tomando como objetos de an&aacute;lisis una muestra del paisajismo rom&aacute;ntico de principios del siglo XX y el arte Tigua, como expresi&oacute;n contrahegem&oacute;nica, el autor asume la existencia de modos distintos de apropiaci&oacute;n del espacio en la obra gr&aacute;fica como forma de generar narrativas diversas en torno a las centralidades simb&oacute;licas de lo que se entiende por naci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con estos tres apartados, el libro logra un recorrido que habla del contenido simb&oacute;lico, de lo representado en im&aacute;genes y de las formas, los ejes, los posicionamientos diversos de construcci&oacute;n de una realidad que contienen implicaciones que van m&aacute;s all&aacute; de lo estrictamente representado. Etiquetar, Narrar y Rehacer, hablan de tomas de posici&oacute;n frente a la construcci&oacute;n gr&aacute;fica, hablan de formas distintas de poder, de relaciones, de significaciones de la cotidianeidad analizada.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El fondo</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como comentaba anteriormente, la primera parte es relativamente sencilla. En esta segunda, quiz&aacute; la m&aacute;s relevante, quisiera resaltar lo que hay detr&aacute;s del conjunto de art&iacute;culos y que, finalmente, es el que creo, el aporte m&aacute;s interesante para el lector que busca en el libro herramientas para intereses propios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los ejes de los que hablar&eacute; obviamente no son todos, ni siquiera s&eacute; si los m&aacute;s importantes, pero son los que en mi lectura parecen los m&aacute;s pertinentes. Lo que me interesa, en t&eacute;rminos de esta presentaci&oacute;n, es sembrar con esto el germen de inquietudes que lleven a leer el texto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En primer lugar quisiera hacer hincapi&eacute; en una idea que desde la presentaci&oacute;n del libro, hecha por Sarah Corona, queda clara y patente: la imagen por s&iacute; misma no es nada. En un primer instante no habla m&aacute;s que de los elementos que la constituyen. Parece raro, entender esto, sobretodo viniendo de un libro de 370 cuartillas que se titula <i>Pura imagen</i>. En realidad lo que quiero decir con que no es nada, es que no es nada si no se le hace hablar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La idea constante en esta compilaci&oacute;n es que la imagen no son los elementos que la constituyen, sino que habla por matrices que la anteceden y la trascienden. En lo que uno ve elementos gr&aacute;ficos m&aacute;s o menos estructurados, en realidad hay voces que se hacen evidentes. Voces del que representa, voces del representado, voces de las instituciones desde donde se representa, voces de la cultura, voces de poder, voces de hegemon&iacute;a, etc. Con esto se intuye que la imagen, est&aacute;tica o din&aacute;mica, constituye un engranaje narrativo en el que se conjuntan elementos que no forzosamente surgen de manera instant&aacute;nea en lo observado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pr&aacute;cticamente lo que hacen todos los textos del libro es hacer evidentes esas matrices que van m&aacute;s all&aacute; de lo representado. Carlos Barba nos habla de relaciones de poder, Sarah Corona de culturas visuales, Gabriela Bautista de dimensiones industriales de la prensa fotogr&aacute;fica, Ren&eacute;e de la Torre, Arturo Camacho y Olaf Kaltmeier de formas de construir memoria. As&iacute; nos podemos ir con cada uno de los textos resaltando elementos que no podr&iacute;an surgir sin un an&aacute;lisis te&oacute;rica y metodol&oacute;gicamente bien estructurado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este mismo sentido, desprendi&eacute;ndose de la misma idea, otro eje permanente en el libro es aqu&eacute;l que plantea que la imagen no es la realidad, sino que es un constructo discursivo que genera su propia realidad. Desde esas matrices presentes, el que "captura" la realidad, no est&aacute; haciendo otra cosa sino situarse en un continuo contextual que arma su propia visi&oacute;n&#45;explicaci&oacute;n del mundo que le rodea.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, por ejemplo, Agust&iacute;n Vaca, Mar&iacute;a Alicia Peredo y Patricia Torres hablan de la forma en que desde los medios de comunicaci&oacute;n en M&eacute;xico se ha construido una forma de ser mujer. Una manera de ser y estar femenino que tiene que ver con las constantes relaciones entre el discurso audiovisual y la industria cultural nacional. En el mismo sentido, el texto de Rogelio Marcial no podr&iacute;a ser m&aacute;s claro al mostrar la relaci&oacute;n entre los sujetos que producen un discurso visual, el propio discurso y el contexto urbano de marginaci&oacute;n social que obliga a &eacute;stos a una reapropiaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Myriam Rebeca P&eacute;rez pone en claro este supuesto a trav&eacute;s de entender la manera en que la interculturalidad es representada y le&iacute;da desde una estructuraci&oacute;n social del significado de lo diverso, que se arma en contraposiciones que terminan por ser excluyentes. En este sentido las instituciones de las que surge el discurso se vuelven fundamentales en el entendimiento del mismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y hablando de exclusi&oacute;n, quiero resaltar algo que en diversos textos es una constante. As&iacute; como se plantea que la imagen elabora representaciones a trav&eacute;s de narrativas visuales, es evidente que la imagen tambi&eacute;n es un objeto de exclusiones. La imagen es una forma de poder que legitima y deslegitima desde lo representado y el c&oacute;mo lo representa; y desde lo no representado. En la b&uacute;squeda de "la mirada occidental" (Sarah Corona) de representar "la realidad", tambi&eacute;n se hace el trabajo de no representar elementos que, por lo tanto, quedan excluidos del discurso, esto en esencia es una forma (central) para ejercer poder. En este sentido, es una obviedad decir que la imagen es una ficcionalizaci&oacute;n de lo tangible la cual, como casi toda narrativa, arma met&aacute;foras que explican lo mismo que pretenden evidenciar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro gran supuesto que ya mencion&eacute; un poco antes, pero que no deja de ser importante resaltar y que, aunque ninguno de los autores lo menciona, es m&aacute;s que evidente es que la imagen es un objeto verdaderamente transdisciplinar. A lo largo de todos sus cap&iacute;tulos, Pura imagen demuestra que para "leer" la imagen no hay una posici&oacute;n &uacute;nica, las disciplinas cient&iacute;ficas no son justificaci&oacute;n suficiente para una apropiaci&oacute;n &uacute;nica de la imagen como objeto de estudio. Fil&oacute;sofos, polit&oacute;logos, comunic&oacute;logos, historiadores, cultur&oacute;logos, soci&oacute;logos, etc., dan cuenta de las diversas posibilidades de acercamiento a la imagen como un texto que explica partes de la realidad social. Teniendo unos cuantos preceptos b&aacute;sicos en consideraci&oacute;n, los que ya he mencionado y algunos otros, la posibilidad de acercamiento a la imagen es m&uacute;ltiple.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo mismo, la imagen ha supuesto un reto constante. Si bien el libro da buena cuenta de las posibilidades metodol&oacute;gicas de su abordaje (Bajt&iacute;n, Barthes, Deleuze, Burke, etc.), tambi&eacute;n muestra la versatilidad tem&aacute;tica de sus usos. Entre los distintos textos se perciben apropiaciones de conceptualizaciones generales que, finalmente, no hacen m&aacute;s que remarcar el tama&ntilde;o del reto que representan los objetos. Ya sea por ser fijas, hist&oacute;ricas, pict&oacute;ricas, fotogr&aacute;ficas, industriales, tur&iacute;sticas, etnogr&aacute;ficas, audiovisuales, etc., las im&aacute;genes obligan a la puesta en juego de una gran cantidad de recursos creativos para forzar y reforzar los elementos te&oacute;rico&#45;conceptuales de los cuales se parte. En este sentido, el libro es una rica muestra de procesos anal&iacute;ticos que invitan al lector a buscarse sus propios objetos para jugar con ellos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, habr&iacute;a que remarcar que todo esto que est&aacute; presente en el libro, no tendr&iacute;a importancia particular si no se atendiera a lo dicho por Olaf Kaltmeier en su texto: "En la era de la informaci&oacute;n, caracterizada por la aceleraci&oacute;n de los flujos informativos y la circulaci&oacute;n de c&oacute;digos e im&aacute;genes, lo visual ha ganado todav&iacute;a m&aacute;s importancia para la percepci&oacute;n y el conocimiento del mundo". La imagen en la realidad, tal como en el libro, es un elemento omnipresente de la cultura actual. Yo dir&iacute;a que ha adquirido un nivel de relevancia que le ha permitido pr&aacute;cticamente superar a la cultura letrada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entendiendo esto, tenemos que pensar que la forma en que las sociedades est&aacute;n estructurando su mundo est&aacute; hecha por im&aacute;genes. Por lo tanto es necesario detenernos a pensar en formas de llegar a pr&aacute;cticas de "visualizaci&oacute;n" responsables, saludables, cr&iacute;ticas. <i>Pura imagen</i>, proporciona algunos de los elementos centrales de la discusi&oacute;n al respecto, los textos plantean formas reflexivas de mirar lo representado. Eso, creo, es la mayor riqueza de la publicaci&oacute;n.</font></p>      ]]></body>
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